Tarjetas de crédito: ¿Cómo evitar ser víctima de un fraude online?

La delincuencia ha descubierto nuevas formas de amenazar la seguridad de las personas que usan una tarjeta de crédito o débito para realizar operaciones online. ¿Cuáles son estos nuevos ciberdelitos?

  • 06-06-2017

Tarjetas de crédito: ¿Cómo evitar ser víctima de un fraude online?

BCP
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Tarjetas de crédito: ¿Cómo evitar ser víctima de un fraude online?

La delincuencia ha descubierto nuevas formas de amenazar la seguridad de las personas que usan una tarjeta de crédito o débito para realizar operaciones online. ¿Cuáles son estos nuevos ciberdelitos?

 

Ricardo ha escuchado de los llamados delitos informáticos, pero no sabe en qué consisten exactamente, por lo que está pensando en dejar de hacer operaciones por internet.

Para que Ricardo no deje de utilizar la red para hacer sus transacciones, aprovechando los múltiples beneficios en tiempo, ofertas y acumulación de puntos que ofrecen las operaciones online, conversamos con José Marangunich, Gerente del Área de Seguridad Integral Para los Negocios del BCP.

 

Según José, estas son las seis modalidades de estafa por internet más comunes, y le dice a Ricardo cómo prevenir cada una de ellas.

1. Skimming:

Más conocido como clonación de tarjetas de crédito. Basta con que se lleven la tarjeta de crédito por unos segundos -un mozo, un empleado de un grifo o un vendedor en una tienda- para que la pase por un lector de bandas magnéticas, y capture nuestra información personal para más tarde traspasar la data a otra tarjeta en blanco, obteniendo una idéntica a la nuestra.

Precaución: Nunca perder de vista la tarjeta. Usar tarjetas con chip para mayor seguridad, porque son más difíciles de clonar.

 

 

2. Phishing:

El estafador, más conocido como phisher, se gana la confianza del usuario haciéndose pasar por un funcionario de una entidad bancaria, por vía telefónica o por correo electrónico, en una aparente comunicación oficial. Este solicitará información confidencial de la víctima, quien le dará la información al phisher, creyendo que acaba de salvarse de una estafa, sin imaginar que acaba de caer en una operación fraudulenta.

 

Precaución: Evitar dar información sensible por teléfono, e-mails, mensajes de texto (SMS) o Whatsapp. 

 

3. Pharming:

Los pharmers utilizan sitios web falsos, casi idénticos a los originales, para robar información confidencial de víctimas. Es más difícil detectarlos ya que no necesitan que la víctima acepte un mensaje falso. En lugar de depender de que los usuarios hagan clic en vínculos engañosos de correo electrónico, el pharming redirige a sus víctimas a sitios web falsos, aún incluso si uno escribe correctamente la dirección web.

 

Precaución: Siempre que se acceda a una website desconocida visualizar el “candado” de la parte superior izquierda de la barra de navegación.        

 

4. Smishing:

El smishing es una modalidad de phishing que consiste en el envío de mensajes (SMS) que llegan a las víctimas, indicando que el banco ha dado de alta un determinado servicio, y que se le cobrará cierta cantidad a menos que cancele su petición llamando al número de teléfono indicado. Para la cancelación del servicio, y su correspondiente reembolso, piden que la víctima comparta su clave y contraseña.

 

Precaución: No comparta nunca su clave y contraseña con un supuesto trabajador bancario o una empresa de tarjetas.

 

 

5. Vishing:

Es un delito informático que se deriva del phising pero no ofrece un enlace para que la víctima haga clic en él, sino que le ofrece un número de teléfono. En un teléfono aparentemente corporativo, lo espera una persona que se hace pasar por un empleado de banco, quien le solicitará sus datos personales. Para lograrlo, el funcionario indica que como la tarjeta ha sido clonada, necesita la clave para anular la tarjeta en el sistema.

Precaución: Jamás entregar información confidencial al banco o entidad financiera, menos compartir la clave dinámica (Token).

 

6. Spyware: Es una aplicación que los delincuentes han conseguido introducir en el ordenador de la víctima, al ingresar a páginas web infestadas con virus. Una vez que el “troyano”, como se le conoce al virus que se introduce en nuestra PC, se aloja en el ordenador, este comienza a enviar datos del equipo informático, relativos a claves de acceso, al ordenador del delincuente cibernético, quien lo utiliza para acceder a las claves financieras.

 

Siempre optimice y mantenga al día sus sistemas de seguridad y programas antivirus. 

 

Estos nombres, que resultan extraños, se han convertido en los delitos más comunes en el ciberespacio contra usuarios de tarjetas de crédito y débito.

Ahora que Ricardo conoce las distintas clases de fraudes y sabe cómo protegerse, tendrá más cuidado,  evitará ser víctima de los llamados delitos informáticos, y podrá seguir aprovechando las ventajas y beneficios que ofrecen las operaciones online, detrás de su pantalla y desde la comodidad de su hogar.