Recibes una llamada en nombre del banco con la excusa de solucionar algunos problemas con tu cuenta. Se te pide que te comuniques con un número determinado donde te solicitan información confidencial. También podrás recibir un correo electrónico o mensaje de texto que te pide llames a un número fijo donde una grabadora te pedirá los mismos datos. A esta modalidad se le conoce como "vishing".